Mundo gastronómico

Chancho N°1: De la crianza libre a la marraqueta

CHEF EJECUTIVO CHANCHO N°1

"El desafío es generar experiencias gastronómicas, buen ambiente y música que justifiquen la bajada. Tenemos vecinos increíbles y hacemos colaboraciones constantemente".

Hay cocineros que conocen el oficio de memoria, y Rolando Ortega es uno de ellos. Con 25 años de trayectoria en la gastronomía chilena, habiendo liderado y sido dueño de diversos restaurantes en Santiago, Rolando decidió sumar su experiencia a la energía urbana de Mercado Urbano Tobalaba (MUT) con Chancho n°1.

Ubicados en el piso -2, su propuesta busca romper paradigmas, democratizar la buena mesa a través de una cocina rústica, honesta y centrada exclusivamente en el chancho de libre pastoreo.

Hacemos una cocina rústica y sencilla, buscando siempre sorprender desde lo conocido con la máxima calidad.

Placer culpable del menú

El clásico Cannavallero o un buen lomito italiano en marraqueta crujiente.

Mito urbano que te gustaría romper sobre la cocina

Que comer carne confitada en grasa te va a caer pesado. Si se hace bien a baja temperatura, queda más liviana y suave que la mantequilla.

Cuéntanos tu historia, ¿cómo nace Chancho n°1 y cómo llegan a MUT?

El concepto lo crearon Ignacio Salazar y Juan Piriz, dos apasionados de la gastronomía. Nació de una idea muy romántica pero concreta, democratizar la buena comida. Queríamos generar un espacio para consumir carne de buena procedencia, consciente y bien tratada.

Cuando pensamos en MUT, encajó perfecto. Es un lugar súper transversal, ágil y contemporáneo. Aquí conviven desde el oficinista hasta el turista o la familia del fin de semana. Nosotros llegamos a aportar esa “carta 100% de chancho” que no existía en Chile.

¿Por qué el chancho? ¿Cuál es el sello que los diferencia?

Nuestro gran sello es que trabajamos en base a chanchos naturales, de libre pastoreo, sin hormonas ni alimentación forzada.

Somos el único restaurante en Chile que recibe los chanchos enteros directamente del campo. No compramos cajas de chuletas; nosotros despostamos el animal completo aquí mismo y creamos todos los cortes. Hacemos una cocina rústica y sencilla, buscando siempre sorprender desde lo conocido con la máxima calidad.

¿Cómo se vive la vibra entre vecinos en el piso -2 de MUT?

¡Hay muy buena onda! Entendemos que si le va bien al de al lado, nos va bien a todos. Quien crea que para ganar tiene que quitarle el cliente al vecino, tiene una visión muy miope. En un espacio subterráneo como el -2, el desafío es generar experiencias gastronómicas, buen ambiente y música que justifiquen la bajada. Tenemos vecinos increíbles y hacemos colaboraciones constantemente.

Soñamos con que más gente conozca el valor y el trabajo real que hay detrás de cada plato.

Si pudieras darle un consejo a la gente para cocinar en casa, ¿cuál sería el "secreto del Chef"?

Siempre me preguntan cómo lograr que la carne quede blandita y jugosa. Mi técnica infalible es confitar. No tiene nada que ver con azúcar; es cocinar la carne sumergida en materia grasa (aceite, manteca) a baja temperatura, unos 80 °C, por 45 minutos o una hora.

Después solo la doras rápido a la parrilla o sartén. Te queda crocante por fuera y por dentro tan suave como mantequilla derretida.

¿Con qué sueña Chancho n°1 para el futuro?

Soñamos con que más gente conozca el valor y el trabajo real que hay detrás de cada plato. Que visibilicen que hay un desposte artesanal y un respeto enorme por el producto. Queremos que sigan viniendo a disfrutar, comer rico y pasar un buen rato.

Sanguchería

Chancho N°1

PISO -2: EL MERCADO Revisa horarios
28 DE JULIO 2026
Compartir